Carmona romana y necrópolis

Anfiteatro

El anfiteatro fácilmente identificable desde la perspectiva actual que ofrece el mirador del museo, se encuentra situada el afuera de la ciudad, a una distancia considerable de la puerta de Sevilla e inmerso en el entorno funerario y la vía de comunicación Córdoba Híspalis.

Responde así al esquema clásico previsto por Roma para la celebración de espectáculos de gladiadores. Con unas dimensiones entre los de su género, que fue descubierto parcialmente en  1885 y escavado a partir de 1970, y se pueden ver la peculiaridad del edificio. Este anfiteatro está parcialmente tallado en la roca y suplementado con trabajos de cantería mediante la coronación de sillares . Estuvo preparado para recibir una serie de estructuras complementarias de madera, tal como podemos apreciar en las huellas de postes que existen en la arena y que forman dos óvalos paralelos al pódium.

Tumba del elefante

Recibe este nombre al haberse hallado en su interior una figura tallada en piedra que representa este animal. Se trata de uno de los monumentos funerarios más sorprendente de la necrópolis, tanto que desde el punto de vista de su organización espacial, que se aparta radicalmente el esquema habitual por su complejo desarrollo constructivo, así como la significación funerario religiosa del edificio al haber sido considerado santuario dedicado al culto de Cibeles y Attis.

Igualmente en este templo podemos ver una cámara posiblemente dedicada al dios Mitra en el cual incidía la luz solar de forma directo en el momento de los equinoccios.

Necrópolis

La necrópolis tiene una serie de vestigios de monumento funerario de época tartesia, los romanos generalizaron la incineración y por lo tanto las cámaras excavadas en Roma a comer el caso del mausoleo circular.

En la mayoría de las tumbas que podemos ver de finales del siglo primero y principios del siglo segundo, son tumbas hipogeas de tipo individual, cuyos restos óseos se ponían en una fosa para llevar a cabo la incineración.

Otra tumba que podemos ver es la tumba de Postumio, donde se combinan los nichos cinerarios con una inhumación  y donde se conserva el ustrinum, ojo un altar y restos de hermosos frescos firmados por Silvanus.

Tumba de Servilia

Es la más monumental de todas, reproduce el esquema de un edificio de influencia helenística, el cual está desarrollado por una galería dispuesta alrededor de un patio central, de la cual conservamos el ala norte. En este lugar al parecer fueron halladas la mayoría de las esculturas expuestas en el museo incluida la de la propia Servilia.

Superada la galería se accede a un pequeño pasillo, con huellas de la puerta que cerraba el espacio de la antecámara, un auténtico invento arquitectónico por lo complejo del trazado de un espacio abierto a través del cual se accedía a una pequeña y oculta cámara funeraria.

Toda esta parte está enriquecida de una serie de repertorios de pintura mural alusiva a ritos y símbolos funerarios como la balanza de la vida. Un lugar perteneciente a una familia de gran prominencia en Carmona.