Casa de Murillo

La Casa de Murillo, en este caso su penúltima morada, se sitúa en el número 8 de la Calle Santa Teresa, en el barrio de Santa Cruz. Murillo vivió allí siendo ya un artista reconocido en los círculos sociales de la ciudad.

El artista, fue un pintor de Sevilla, el mejor pintor de la ciudad con permiso de Velázquez, y se considera así ya que Murillo desarrolló toda su vida pictórica en la ciudad hispalense a excepción de una corta estancia en Madrid.

La Casa de Murillo es la típica casa palacio sevillana con un patio central y galerías con columnas. El edificio, ha tenido varias restauraciones, especialmente durante el siglo XX. En este año de Murillo se muestra la casa tal como fue morada del artista y muestra reproducciones de parte de sus obras.

Obras

Inmaculada Concepción (reproducción del original).

Esta Inmaculada muestra a diferencia de otras unos rasgos infantiles que destaca del resto de las que Murillo muestra sobre este dogma, un hecho bastante aceptado por la sociedad Sevillana de aquella época. La destreza de Murillo se muestra en la túnica blanca de la Virgen, alternando tonos fuertes con otros más ligeros, fluidos y transparentes. Es posible que debido a su tamaño pudiera tratarse de un boceto para otra obra mayor

La Anunciación (reproducción del original).

Considerada como la más bella de las representaciones de este tema religioso. Aquí se muestra el Barroco más estricto siendo obra de época de mayor esplendor del artista. La postura del arcángel Gabriel muestra un movimiento, que flota sobre el espacio, mientras el Espíritu Santo aparece de repente mostrando también un cierto dinamismo. Sin embargo, la Virgen muestra una actitud tranquila y de recogimiento.

Santa Rosa de Lima (reproducción del original).

Patrona de América y Filipinas , esta pintura de Murillo muestra un momento trascendental de la vida de la santa: mientras trabajaba en labores domésticas, experimentó un encuentro con el Niño Jesús, quien le propuso que se convirtiera en su esposa espiritual.
Murillo pinto numerosas obras sobra esta santa mostrando momentos cotidianos y sucesos místicos.

Santa Rosalía de Palermo, la Virgen y el Niño (reproducción del original).

Representa a la Santa en un momento milagroso en el que tiene una visión de la Virgen con el Niño. Se pueden identificar cuatro santas vírgenes. El suceso sobrenatural se completa con un rompimiento de gloria que inunda la escena de suaves y vaporosas tonalidades áureas.

Virgen del Rosario con el Niño (reproducción del original).
Muestra un ambiente celestial de la virgen y el Niño rodeado de ángeles haciendo un juego entre la parte superior más iluminada y la inferior que se va apagando poco a poco.

Esta pintura con gran carga espiritual, muestra gran elegancia y con un cierto colorido transparente.