Castillo de San Jorge y Mercado de Triana

Cruzando el Puente de Isabel II, con la imagen de fondo de la impresionante mole paradigma del siglo XXI , el rascacielos Torre Sevilla, en la zona izquierda y muy cercana a la orilla del rio Guadalquivir , encontramos otro de esos vestigios que fueron olvidados por la Ciudad de Sevilla y que se recuperan para su mayor esplendor.

La ciudad llena de monumentos , leyendas e historias de fantasmas , no podía olvidarse de su vecina Triana, barrio aledaño y forjador de la industria de la alfarería desde tiempos romanos. En esta zona de entrada al casco histórico encontramos el Castillo de San Jorge.

El origen de este castillo no se tiene claro aunque parece que pudo ser visigodo, sin embargo sus muros mas antiguos que nos han llegado hoy, corresponden a la época musulmana , concretamente a la del rey taifa Ibn Yaçub ,en el siglo XII, aunque su época de mayor esplendor corresponde a la época almohade de la que nos han llegado restos de ánforas que hoy podemos contemplar.

Después de la conquista cristiana en el siglo XIII, pasa a formar parte del señorío de los Guzmanes y es a partir del siglo XV cuando empieza a tener su función mas siniestra.

A finales de este siglo , la Importación europea mas importante de aquella época , en cuanto de leyes se habla , la Inquisición , estableció en este Castillo su sede principal del Reino de Castilla.

Hasta el siglo XIX , y en nombre de la Iglesia , este tribunal condeno, torturo y ejecuto en estas paredes a miles de incautos simplemente con una leve denuncia ya fuera por judaísmo, brujería y otros delitos innombrables. Los muros de este recinto fueron testigos de las mas espantosas torturas y tormentos.

Hoy día podemos encontrar restos de los que es la casa de un habitante cercano, restos de cárceles secretas. Todo esto hasta el fin del tribunal a inicios del siglo XIX. Sin embargo , no son pocos los que indican que en este lugar de intolerancia , aun se escuchan los gritos de aquellos desdichados y se ven las sobras de aquellos que prefirieron morir antes de seguir con su tormento.

A la salida del castillo y conectando con la orilla, se encuentra el callejón de la Inquisición , calle espeluznante , de la cual se cuenta la leyenda de la aparición del monje que asistió a la muerte del artista Torregiano , y que incluso se menciona que es violento y que ataca a sus victimas.

Cercano al Castillo, tenemos también el remodelado mercado de abastos, donde según cuentan los vigilantes , de noche, aparece unas niñas de blanco que aparecen y desaparecen de la nada sin motivo y explicación aparente.

Esta zona debido a su trágico historial , se convierte en un caldo de cultivo para la aparición de lo inexplicable procedente del mas allá.

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