Convento de Capuchinos

El Convento de Capuchinos se llama realmente según las patronas de Sevilla Santa Justa y Rufina  cercana a la muralla de la ciudad en la zona de la antigua Puerta de Córdoba. Situado frente al templo de San Hermenegildo, cercano a la Iglesia parroquial de San Julián, a la parroquia de San Gil y basílica de la Macarena, al convento de la Trinidad y al Hospital de las Cinco Llagas en una zona muy importante de la Sevilla religiosa.

El convento, tiene todas las dependencias que conforman un típico convento perteneciente a la orden de los Capuchinos , iglesia, atrio, claustro, refectorio, sala de reuniones, dormitorios, enfermería, etc. Todas ellas ubicadas alrededor del claustro compuesto por arcos de medio punto sobre pilastras en planta baja y balcones en planta alta, las galerías se cubren con bóvedas de cañón con lunetos y bóvedas de aristas.

Su edificio mas importante, la iglesia esta constituida de tres naves, sin crucero, dividida en cinco tramos y coro alto a los pies de la nave central y coro bajo tras el presbiterio. La capilla mayor no posee retablo, si teniendo cuadros con una escultura de Jesucristo. Las tres naves quedan separadas por pilares en forma de cruz con  arcos de medio punto, con una separación de pilastrones sobre los que apoya una cornisa moldurada que recorre el interior del templo.

Capillas con altares neogóticos se acoplan a las capillas laterales, y tienen pinturas y esculturas de diferentes épocas y los muros se decoran con azulejerías y pinturas murales de estilo Pompeyano.
La cubierta de la nave central es con bóveda de cañón  que poseen ventanales y arcos fajones, las laterales con bóvedas baídas y el paso hacia la nave central con arcos dobles. El presbiterio tiene como cubierta una cúpula de media naranja gallonada que lo precede un gran arco triunfal.
El convento solo tiene una fachada, la principal del convento, con una estructura en un muro de cierre del atrio y transversal a la iglesia, de dos plantas con cubierta a dos aguas.
La fachada de la iglesia tiene un gran lienzo que finaliza por medio de un frontón triangular con rosetón en el tímpano y tres arcos de medio punto sobre pilares con columnas angulares que están ubicados en su parte baja.

El edificio fue fundado en 1627 por Arzobispo Don Diego de Guzmán y Benavides en la zona de la capilla dedicada a las santas Justa y Rufina, patronas de la ciudad, frente a la Puerta de Córdoba, donde según la leyenda murieron las Santa Justa y Rufina.
Durante la invasión francesa el convento fue convertido por los franceses en hospital, aunque sus pinturas del genial artista Murillo fueron puesto a salvo en Cadiz, sin embargo el edificio sufrió los estragos de la ocupación francesa .
Años después la iglesia fue restaurada volviendo al convento todos los cuadros que fueron puestos a salvo en Cádiz, menos el retablos mayor que había sido destruido.
Este convento paso a control del Estado Español en los años 30 del siglo XIX por medio de la desamortización de Mendizábal pasando la mayoría de sus obras al Museo Provincial.
A finales del siglo XIX , tuvo otra restauración y algunas mas ya en el siglo XX
a raíz de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, se modificó de nuevo el presbiterio y sus accesos al coro bajo. Por último en la década de 1990 se realizó otra transformación que afectó a la iglesia, reduciéndose las dimensiones del coro alto.
Tres leyendas son mencionadas en este espacio, la primera , nos habla de que el apóstol Santiago , fundo la primera catedral de Hispania aquí.La segunda , menciona el hecho de que en esta zona las Santas Justa y Rufina , fueron martirizadas hasta la muerte, posteriormente en época visigoda se construyo un templo conmemorativo. La ultima menciona el hecho de que en este lugar fue enterrado el cuerpo de San Isidoro, descubierto por los árabes siglos después.

Las obras de Murillo que formaban parte del Convento , hoy día pueden contemplarse en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.