Convento de San José

Esta ubicado en barrio de Santa Cruz en Calle Santa Teresa y se le conoce como el Convento de las Teresianas además por pertenecer a la congregación de las Carmelitas Descalzas. Su fundadora naturalmente, Santa Teresa de Jesús , curiosamente y como anécdota nunca lo llego a conocer. Su construcción data de inicios del siglo XVII en la zona de la antigua Judería de Sevilla.

Arquitectónicamente podemos hablar sobre la portada principal de la iglesia del siglo XVI compuesta de un vano con dintel sobre dos ménsulas y sobre la que se encuentra un tejaroz, con estructura de madera. Aquí se encuentra pinturas murales con temática clásica del barroco como  La Inmaculada Concepción, San José y Santa Teresa y dos tarjas con el símbolo de San Elías, la espada flamígera y el libro abierto, el escudo de la Orden Carmelita y la figura del Espíritu Santo en forma de paloma entre cabezas de querubes.
La parte interior esta formada de una nave cubierta por bóveda de cañón con lunetos y donde destaca la capilla mayor, con estructura cuadrada, y con una cúpula semiesférica.

Referente a la portada principal del convento cuya composición es sencilla, destacamos su forma de dintel decorada solo con una pintura mural,  sobre la que se encuentra una pequeña ventana protegida por herrajes de forja.
el resto de la fachada tiene típica decoración de convento donde se encuentran insertas varias piedras de molino. Podemos destacar los zócalos en color almagra con alguna pequeña ventana protegida con herrajes. Si podemos destacar en la zona de la fachada lateral un pequeño retablo de azulejos que representa Santa Teresa de Jesús.

El espacio del Convento ha sufrido una gran evolución que ha configurado una organización compleja en torno a los espacios libres come por ejemplo el compás, el claustro y el patio de la subpriora siendo los principales y los menores como el patio de la bóveda, por hallarse bajo él la cripta de la comunidad y el patio del cenador asociado a las funciones de servicio para la cocina. El espacio también  dispone de un jardín trasero, parterres, con especies arbóreas y plantas ornamentales.
La construcción del edificio se divide en dos partes:

Una que  corresponde al palacio renacentista, cuyo patio se ha convertido en el claustro actualmente  y algunas de sus dependencias se han convertido en los locutores, enfermerías y otras áreas de servicio.
La otra zona corresponde a la iglesia barroca con sacristía, el coro bajo y otras salas adyacentes.

El Compás esta configurado como espacio abierto que une la portería externa, la iglesia y la clausura y en cuyo muro derecho se ubica la portería interior donde se encuentra el torno.
La configuración del Claustro es de forma rectangular con cuatro galerías, siendo las de la planta baja de columnas de fuste cilíndrico de mármol con capiteles corintios. Sin embargo en las galerías de planta superior se  asemeja a la parte baja pero con balaustrada de mármol.  La zona central tiene creación de tipo mas moderna aunque los zócalos son de diferentes épocas.

En la zona de unión de las dos galerías se encuentra la escalera principal de acceso a la planta alta, construida en 1951 en sustitución de la original del XVI de angostas dimensiones que todavía se conserva.
En la planta alta debemos destacar el bellísimo artesonado adintelado con piñas de mocárabes que lo cubre.
Si accedemos por la escalera a la zona de la derecha , encontramos el salón de la “Recreación Alta” que asoma al jardín trasero mediante dos balcones, con forma rectangular cubierta por un importante artesonado ..
No debemos olvidar un interesante baldaquino del siglo XVII situado sobre una consola y se encuentra la imagen de la Inmaculada del Noviciado del siglo XVIII.

Después podemos ver que enfrente la escalera se ubica la puerta del Oratorio, denominado “Celda de la Santa Madre” por la escultura sedente de la santa que en ella se encuentra. La estancia tiene forma rectangular con techo plano de vigas de madera .

Si accedemos desde la escalera a la zona de la izquierda ,llegamos a la biblioteca cubierta por un rico artesonado desde aquí podemos acceder al lavadero situado en la tercera planta en la azotea del extremo este. Desde aquí se accede a unas galerías que conservan artesonados de maderas semejantes a los de la planta inferior pero con la decoración pictórica muy perdida.

La desamortización en los años 1835 a 1837 requiere que todos los monasterios con menos de 20 monjas estaban cerrados Sin embargo las monjas pidieron protección a la reina Isabel II, aunque los problemas no quedaron ahí ya que sufrió los estragos de un terremoto y un bombardeo
En la primera mitad de los 900 que se iniciaron los trabajos de restauración con la construcción de nuevas células y nuevos servicios. Algunos años más tarde fueron hechos de la renovación de edificios.