Convento de San Leandro ( Murillo)

El convento de San Leandro de Sevilla se funda posteriormente a la reconquista de la ciudad por Fernando III el Santo. No se tiene documentación que lo acredite pero se cree que los agustinos fueron sus primeros habitantes. La iglesia es del siglo XVI y fue reformada en época del siglo XVIII.

Las monjas agustinas probablemente fueron las encargadas de solicitar a Murillo cuatro obras sobra la vida de Juan el Bautista. Obras que formarían parte del retablo mayor y que por motivos logísticos fueron desmontadas de su lugar original. En el siglo XIX fueron vendidas y pasaron a diferentes coleccionistas que ubicaron las obras en diferentes lugares.

Esta serie, de la que conocemos tres pinturas, se completaría con una cuarta que se encuentra desaparecida y que posiblemente narrara la decapitación de San Juan Bautista.

Obras

San Juan Bautista mostrando a Jesús (reproducción del original)

Aquí aparecen ambos personajes de pie mirando hacia el espectador. Cristo, es señalado por el Bautista como el Mesías. Ambos personajes se muestran como estáticos solo roto por la tonalidad roja de la capa del Bautista reforzando la imagen de la llegada de Cristo. Por contraste, Cristo se muestra más austero lo que muestra el tiempo de espera antes de su vida publica.

El Bautismo de Cristo (reproducción del original)

La escena es típica de la época barroca mostrando a Cristo en el momento del Bautismo, mientras la paloma del Espíritu Santo los sobrevuela. Se muestra una expresión de emoción en San Juan, y de humilde recogimiento en Cristo, en ambos casos mostrando el momento espiritual.
La capa roja del Bautista tiene misma función de contraste con las formas suaves del redentor, igual que la pintura anterior.

San Juan y los fariseos (reproducción del original)

Aquí muestra la escena de los Fariseos llegados a Jerusalem que se enfrentaron al Bautista preguntándole si él era el Mesías; en su caso indicó que solo era la voz de aquel que aun tenía que llegar.
En la parte superior de la obra, a la izquierda, Un ángel es identificado como el evangelista San Mateo como tetramorfo y, a la derecha, el tetramorfo de San Marcos mostrado como león unas bandas mencionando al santo. Aquí dispone Murillo a los personajes destacando unos sobre otros en contraste con la habitual frontalidad.