Yacimiento Romano de El Ruedo

La Zona Arqueológica de El Ruedo esta ubicada cerca de la localidad de  Almedinilla.  Se documenta una villa romana, con un espacio residencial y otro de produccion, habitada desde el siglo I al VII, y con una necrópolis de enterramiento con tumbas individuales y colectivas normalmente cubiertas con lajas de piedra, que formaban parte de la fase final de la cultura hispano-romana,
La necrópolis, situada al noroeste de la villa, se ubica en la ladera sureste de la sierra de los Judíos, a una cota de unos 700 metros. Sus restos fueron hallados todos ellos sin caja funeraria y con ajuares simples. Se descubrieron varios tipos de tumba , unas  tumbas se excavaron sobre la roca, y en las sucesivas fueron reutilizados ciertos sectores con la apertura de nuevas tumbas en la tierra que ya cubrían las más antiguas,

Las tumbas suelen ser de tipo  rectangular, con los ángulos redondeados y sus cubiertas son losas de piedra caliza escuadradas o talladas, o losas de pizarra.

A diferencia de la necrópolis, de la que no quedan restos visibles en la actualidad, la parte excavada de la villa puede visitarse. La construcción es de tipo helenístico y su «pars urbana» tiene buen estado de conservación. De la «pars rustica» se excavaron algunas dependencias, encontrándose en peor estado de conservación. Su fechas son  primera mitad del siglo I y el V.
Se han descubierto 4 fases de construccion
La primera fase, probablemente de primera mitad del S. I, muestra una estructura de marcado carácter agrícola. Se construyó alrededor un patio y los muros son de escasa calidad, compuestos de piedras creadas con argamasa de barro.
La segunda fase es durante el siglo II. De esta época son el peristilo, con su galería apoyada sobre columnas, gran parte de los espacios delimitados y las construcciones de carácter industrial o agrícolas situadas al este.
A la tercera fase, de entre finales del siglo III o comienzos del siglo IV y posiblemente con duración tardía hasta  el siglo V, muestra una serie de transformaciones de la planta anterior que darán a la villa su momento de mayor esplendor.

A esta época pertenecen la reestructuración del peristilo y la construcción del ninfeo y del «stibadium», el «hipocaustum» y el posible «praefurnium», las modificaciones de la cisterna y la decoración musivaria y pictórica de todas las habitaciones que abren al patio, en los sectores central y occidental de la villa.
A la cuarta fase, datada a mediados del siglo V, corresponde un grupo de piletas y canalizaciones realizadas en el sector oriental de la villa, el horno de pan, el hogar y el posible horno metalúrgico.

La parte residencial de la villa se estructura en torno a un peristilo, alrededor del cual se distribuyen las distintas habitaciones. El peristilo conforma una galería, apoyada en una primera fase sobre ocho columnas de piedra caliza, cuyos pavimentos son de mosaico. La fuente central se construyó con posterioridad, cerrándose también el peristilo con un muro bajo que sustituyó a las columnas y que creó un gran estanque, revestidos sus muros de «opus signinum» al exterior y de pinturas sobre estucos al interior.
Al norte del peristilo destaca por sus dimensiones y decoración una estancia, a la que se accedía a través de una puerta tripartita. Sus paredes estuvieron recubiertas por losas de mármol y su suelo era de mosaico polícromo, de todo lo cual quedan restos actualmente.
Asociado al ninfeo, se construyó una estructura ultrasemicircular de ladrillo recubierto de «opus signinum» y decorado imitando el mármol moteado. Se trata de un «stibadium» transformado en fuente, para lo cual se colocaron tuberías de plomo que conectaban el ninfeo y la fuente central del peristilo. Se recubrió el suelo de «opus signinum» en algunos puntos y se decoraron algunas zonas de los muros con pinturas polícromas de esquema arquitectónico sobre estuco.
Los mosaicos son de «opus tesellatum» se encuentran decorando los pavimentos de ocho estancias. Son un total de 17 mosaicos, en blanco y negro y con formas policromadas y geométricas
Las esculturas halladas también encontramos : un grupo que representa la leyenda de Perseo y Andrómeda,d e entre fines del siglo I o comienzos del II; una escultura del mito de Télefos, de la primera mitad del siglo II y una representación en bronce de Hypnos o Somnus, de tamaño menor al natural, posiblemente del segundo cuarto del siglo II.