Hospital de los Venerables

Justino de Neve, canónigo de la catedral de Sevilla, funda en el siglo XIX el Hospital de Los Venerables para atender a los sacerdotes desamparados. Su principal zona son las estancias domésticas  distribuidas en torno a un patio central con fuente rehundida y la iglesia.

La iglesia construida en una sola nave , tiene como obras principales pictóricas y temáticas , cuadros de Valdés Leal y ayudado por su hijo Lucas Valdés.Las obras de esta iglesia son de temática religiosa.

Murillo contribuyó a la obra de la fundación y además tuvo gran amistad con Justino de Neve , el cual fue mecenas y protector. En este edificio , sede de la Fundación Focus Abengoa, podemos encontrar las siguientes obras.

Retrato de Don Justino de Neve (reproducción del original)
El retrato muestra al patrón de Murillo aparece sentado ante un pórtico; ubicado junto una mesa, que muestran varios elementos alegóricos sobre la condición de sacerdote, como los libros,  el reloj de torre, símbolo de la templanza, y la campanilla, emblema de la observancia.

Santa Catalina.
Esta obra representa la primera etapa de Murillo. Era tiempo de usar  recursos lumínicos muy contrastados, como puede comprobarse en el rostro de la santa, muy iluminado y con un fondo oscuro.
Murillo captó un efecto divino usando para ello una modelo real la cual seria retratada con la espada y la palma, signos de su condición de mártir cristiana.

San Pedro penitente de los Venerables.

La obra representa al apóstol San Pedro, y muestra la importancia del arrepentimiento para obtener el perdón divino, un mensaje en la mentalidad de los sacerdotes del Hospital.
Murillo uso una representación del pintor José de Ribera, ya fuera usando recursos tenebristas, como en la fiel representación del santo, mostrando el paso de la edad y mostrando una escena de suplica

La Virgen con el Niño entregando pan a unos sacerdotes (reproducción del original)
Obra encargada a Murillo por  Justino de Neve,como obra principal del refrectorio.  La Virgen y el Niño reparten pan a los clérigos, mientras que ellos se muestran complacidos y asombrados ante la benéfica protección que la divinidad les dispensa, mostrando un mensaje sobre la importancia de la protección divina.
Aquí se muestra ya la madurez de Murillo con la imagen de los sacerdotes en su situación en el refectorio

Inmaculada Concepción de los Venerables (reproducción del original)
Otra obra contratada por Justino de Neve que finalmente fue donada a la institución.
Posiblemente la mejor de sus pinturas dedicadas al dogma de La inmaculada, destacando sus colores y así como los contrastes con claroscuros típico del barroco. La figura de la Virgen destaca un efecto de ascensión permanente con los ángeles volando a su alrededor.  El volumen del cuerpo cae hasta el nivel de la cabeza, y con hermosas facciones