Iglesia de Ómnium Sanctorum

Construida en 1249, siendo probablemente el templo más antiguo de la ciudad y de los que mejor conservan el aspecto medieval inicial de las construcciones religiosas de aquella época, aunque solo se conservan de ese periodo los muros y la fachada principal a los pies del edificio.

Tuvo varios procesos de restauración durante los siglos XIV y XV, a consecuencia de los daños sufridos por el terremoto del año 1356 constituyendo otro de los ejemplos de las iglesias de ese año ,momento que se aprovechó para dotarla de un presbiterio gótico muy profundo, constituido por dos tramos primeros rectangulares y uno final de planta pentagonal. La iglesia se presenta  al exterior como un ábside muy esbelto, con contrafuertes en las aristas, altas ventanas góticas entre ellos, y remate a base de almenas piramidales.

Los sucesos históricos de la nos indica iglesia fue incendiada y saqueada en 1936, desapareciendo entonces el retablo que realizara hacia 1630 Diego López Bueno con pinturas de Francisco Varela, siendo posteriormente objeto de una notable restauración, reponiéndose de nuevo sus cubiertas en el año 1993.

Exterior

Su forma la convierte en una de las mas conocidas de las iglesias medievales sevillanas de estilo mudéjar. Presenta una fachada principal muy interesante, con la habitual portada de piedra adelantada respecto al resto del paramento y arcos apuntados en el centro con arquivoltas abocinadas. Encima de ella tiene una singular ventana mudéjar de pequeñas dimensiones y con abundante decoración, y un rosetón gótico para la iluminación de la nave central que es seña de identidad, así como dos más pequeños para las naves laterales.

Cuenta esta iglesia con otras dos buenas portadas laterales de estructura gótica de composición similar, situadas en las naves laterales.

La Torre, de base cuadrada y situada a los pies de la nave del evangelio está realizada en ladrillo como cualquier iglesia mudéjar y conserva algunos de los huecos originales, con los característicos arcos polilobulados bajo alfiz. Se piensa que se levantó a finales del siglo XIV o principios del XV, tienela interesante decoración de sebbka similares a los de La Giralda, en la que se inspira, a base de pequeños arcos ciegos entrelazados y similar a otras torres mudéjares sevillanas. La torre que fue reformada posteriormente, cuenta con un remate superior de base cuadrada y pilastras adosadas, con huecos en los cuatro frentes y un alto chapitel de base poligonal.

ABSIDE

En el Altar Mayor, existe un templete realizado por D. José Paz Campano (1940), que cobija a Nuestra Señora Reina de Todos los Santos, cuya cúspide es rematada por una airosa imagen de San Miguel Arcángel. Está inspirado en el baldaquino de la Basílica de San Pedro en Roma. Rematando dicho templete en su parte inferior, podemos apreciar a San Joaquín y Santa Ana, situados en los laterales del mismo.

INTERIOR

La iglesia se construye sobre planta cuadrada, formada por tres naves con cinco tramos cada una. Presenta una cabecera muy pronunciada, que se organiza en tres tramos y otro pentagonal cubierto por una bóveda de nervadura y sujeta al exterior por potentes contrafuertes. Ésta es de estilo gótico del siglo XIV.

El edificio se sustenta por medio de pilares cuadrangulares, sobre los cuales se apoyan arcos de medio punto, los cuales sustentan una moderna techumbre de madera, imitación de estilo mudéjar en sustitución de la quemada en el año 1936. La cubrición de la nave central es de forma artesa, mientras que las laterales son de colgadizo.

En la nave de la Epístola (derecha según entramos) encontramos el Altar del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, talla atribuida a Andrés de Ocampo en 1495. Dicho Altar es de 1690 y el Crucificado proviene de la Parroquia de Santa Ana de Triana. A los pies del Santo Cristo están situadas las tallas de San Juan y la Virgen (siglo XVIII) de tamaño académico.

A continuación encontraremos un Altar barroco, procedente de la localidad de Osuna, donde se venera la imagen de San José. Tanto la imagen como el retablo son del siglo XVII.
Seguidamente tenemos el retablo de San Antonio que porta un niño en sus brazos y es de autor desconocido.

El Altar también procede de Osuna y es del XVII. Bajo la talla de San Antonio, existe una hornacina pequeña de cristal en cuyo interior  se encuentra una imagen de Santa Teresa de Jesús. La custodian Santa Rita y el Arcángel San Miguel.

La nave de la Epístola la completa el Altar de la Hermandad del Carmen Doloroso situado a los pies de la misma, compuesto por tres partes donde lucen el Nuestro Padre Jesús de la Paz, Nuestra Señora del Carmen en sus Misterios Dolorosos y San Juan Evangelista.

En la nave del Evangelio (izquierda según entramos), podemos distinguir el Altar de la Inmaculada Concepción, titular de la Hermandad de los Javieres. La talla de la Virgen esa atribuida a Alonso Cano.

A su izquierda encontramos la Capilla de los Cervantes o Capilla Bautismal, donde reciben culto las imágenes titulares de la Hermandad de los Javieres, en concreto, el Santísimo Cristo de las Almas, María Santísima de Gracia y Amparo y San Francisco Javier.

Posteriormente nos encontraremos la Capilla de Ánimas, construida a principios del siglo XVII y cubierta por bóveda de nervadura. La Capilla es presidida por una pintura del siglo XVIII de las Ánimas Benditas.

Dicha nave concluye con un retablo barroco (siglo XVII) procedente de Herrera, con el Sagrado Corazón de Jesús (1950) realizado en escayola; y otro retablo Neoclásico (siglo XVIII) donde se venera a la Virgen de Fátima (1950). Este último Altar se completa con dos tallas pequeñas situadas a los lados de la hornacina con Santa Rita y San Antonio.

A los pies del presbiterio existe un arcosolio constituido por dos arcos decorados con azulejos del XVI, XVIII y XX, con esculturas yacentes de terracota atribuidas a Mercadante de Bretaña para los sepulcros de los Duques de Sánchez-Dalp. Las piezas de cerámica vidriadas presentan distintos motivos decorativos, entre los que se encuentran típicas lacerías, adornos florales, escudos heráldicos, figuras de santos (Santo Domingo y San Ramón Nonato) y ángeles.

Es sede de tres hermandades:

  • Hermandad Sacramental de la Reina de Todos los Santos.
  • Cofradía del Cristo de las Almas.
  • Hermandad del Carmen.