Iglesia de San Gil

Introducción histórica:

La fundación de la Iglesia de San Gil ocurrió probablemente a mitad del S.XIII, poco después de la reconquista del rey Fernando III.

El nombre de San Gil proviene de la advocación del santo, por del parte del obispo Raimundo de Losana en homenaje a la iglesia de San Gil de Segovia, su lugar de nacimiento.

La iglesia fue levantada probablemente en los restos de una antigua mezquita, conservada la base de la misma en la torre y en la capilla del sagrario

La iglesia constituye uno de los primeros ejemplos gótico, en el S.XIV se hizo su primera reforma, en la que ya se construyeron sus tres naves actuales.

De la primera parte de su historia aún se conserva la travesera y el tramo transversal.

En los siglos posteriores hubo más reformas especialmente en el S.XVIII cuando se edifico la capilla transversal, se sustituyo los viejos techos de madera y se pusieron las campanas.

En el S.XIX la parte que fue remodelada fue el presbiterio, sin embargo la restauración más importante fue en el S.XX después de la Guerra Civil, ya que debido a los disturbios donde se quemaron iglesias y conventos, fue necesaria la restauración del techo y de la iglesia.

Ábside

Una de las partes más singulares de la iglesia de San Gil, con sus ventanas tipos ojival, con sus contrafuertes, los cuales son columnas de acarreo utilizadas de otras construcciones en ruinas y aprovechadas para la misma.

La estructura del ábside es de modo poligonal y cierra por lo tanto el presbiterio, y en la cubierta de este lugar mediante lo anteriormente indicados arcos ojivales de ladrillo o piedra.

Exterior

El exterior del que ya hemos descrito los contrafuertes, destaca la torre de planta cuadrada muy robusta y alta para su época. La torre está finalizada por un cuerpo de campanas que se abre en cuatro frentes y se corona por un chapitel de corona azul, estos dos últimos cuerpos añadidos en siglos posteriores.

La torre es de ladrillo material imprescindible en el gótico-mudéjar.

La portada principal de la iglesia presenta arco ojival típicamente gótico, muy ancha y con pequeñas arquivoltas decorada bellamente con puntas de diamante.

Interior

Entrando por su puerta principal podemos observar que su organización es de tres naves con dos tramos cada una más un cuerpo transversal a modo de crucero, delante del presbiterio y con el ábside anteriormente descrito.

La expresión gótico-mudéjar se manifiesta en los esbeltos pilares de ladrillo que sostienen arcos ojivales, y el techo adornado ricamente con una estructura de madera que sustituye a las que fueron pasto de las llamas

Entrando por la puerta principal, a la derecha destaca en la nave de la epístola Nuestra Señora del Carmen, de estilo barroco. De estilo barroco de mediados del siglo XVIII se encuentra presidido por imagen de “Nuestra Señora del Carmen”, obra de José Ordóñez, acompañada por una escultura del “Niño Jesús” realizada por Francisco Buiza (1966).

Al lado está la pila Bautismal de mármol y continuando al presbiterio, contemplamos la estructura del ábside es de modo poligonal de 7 lados y cierra por lo tanto el presbiterio, y en la cubierta de este lugar mediante lo anteriormente indicados arcos ojivales de ladrillo o piedra.

La característica de esta iglesia es que carece del habitual retablo que poseen otras en la zona del ábside y se ha colocado un templete con la imagen de un santo, con una cúpula semiesférica y madera dorada, sin embargo no debemos olvidar que en el presbiterio destaca un viejo zócalo alicatado con dibujos geométricos, obra de finales del siglo XIII.

Enfrente de la capilla del Carmen, está ubicada la capilla del Santísimo Sacramento en la Nave del Evangelio y seguimos hacia la capilla ubicado en la salida, la capilla de la medalla milagrosa El interior además de las imágenes guarda lienzos del siglo XVIII de Domingo Martínez y Juan de Espinal.

Así también destacamos una imagen de un Cristo crucificado del Círculo de Martínez Montañés.

Capilla de la “Virgen del Rocío” Continuando por la Nave de la epistola nuevamente. Titular acompañada a los pies por imagen del “Niño Jesús” vestido de pastorcito, obra del siglo XVIII, flanqueada por ángeles lampadarios.

Entre las artes plásticas y para finalizar la pila de agua bendita en cerámica policromada y cuadros de cerámica vidriada también policromada que muestran las estaciones del Vía Crucis.