Iglesia de San Pedro

Esta iglesia se levanta en el año 1379 como la mayoría de las iglesias mudéjares sobre el solar de lo que fue una antigua mezquita islámica, de la que aún quedan restos evidentes especialmente como los conservados en algunas de sus capillas o en el conjunto de la torre, la cual fue convertida en torre y campanario cristiano.

La iglesia fue restaurada en el año 1924 a cargo de Antonio Arévalo Martínez.

Exterior.

La fachada principal, está situada a los pies de la iglesia y con acceso desde la calle Santa Ángela de la Cruz, la cual es de tradición mudéjar. Cuenta con tres vidrieras altas circulares donde la central y más grande representa a San Pedro, y las de los lados a San Pablo y San José. Esta fachada presenta una elegante portada de corte manierista realizada en piedra blanca y dos cuerpos de altura, fechada en 1612.

La portada lateral, es su acceso más habitual, es una importante obra también del estilo manierista, diseñada por el arquitecto Maestro Mayor de las fábricas del Arzobispado Diego López Bueno en 1613 y ejecutada por uno de sus colaboradores habituales, el cantero Diego de Quesada. Se encuentra ubicada sobre la nave de la Epístola, que da a la plaza de San Pedro, y en ella se halla una estatua en piedra de su titular realizada en el año 1624 por Martín Cardino. Se aprecia también en esta portada una inscripción latina que se dirige a San Pedro .

Del exterior destacan sus dos portadas, obras realizadas en el siglo XVII, y su alta torre, de fuste cuadrado y forma mudéjar. De la torre de esta iglesia hay que decir que es la segunda más alta de Sevilla, solo superada por la de la Giralda. Presenta dos cuerpos fácilmente diferenciados. El primero y más antiguo, de origen y arquitectura mudéjar, era el alminar de una antigua mezquita y muestra ventanas decoradas según las tendencias islámicas de esa época. Sobre él se levanta el segundo cuerpo, que está resuelto en dos volúmenes, uno primero de base cuadrada y otro superior de base octogonal; este añadido data del siglo XVI y en él se sitúan los cuerpos de campanas.

Desde 1597 la torre se presenta coronada por un destacable chapitel octogonal revestido de azulejería, obra realizada por Martín Infante.

Ábside.

De gran interés es su profundo presbiterio situado al fondo de la nave central, que son precedidos por dos púlpitos de madera, uno a cada lado, y que se cubre por la característica bóveda de nervios resuelta en dos tramos: el primero de planta rectangular y el segundo de tipo poligonal, y que se corresponden con el bello ábside de almenas motrado al exterior.

Es notable su retablo mayor ,obra del siglo XVII realizada por Felipe y Dionisio de Ribas el cual está presidido por una imagen de su titular, San Pedro, obra de Andrés de Ocampo de 1591; las diferentes esculturas y relieves que se distribuyen a su alrededor muestran escenas de la vida del santo.

En el segundo cuerpo se sitúa una representación de la “Virgen de la Asunción”, y coronando el ático, un Crucificado. El retablo fue restaurado a finales del año 2015 por el restaurador Enrique Hdez. Tapias.

Posee distintas capillas, de las cuales algunas de ellas conservan importantes elementos mudéjares propios de la mezquita que anteriormente existió en este lugar. Así, la capilla Sacramental corresponde a este tipo de arquitectura y data del año 1379; hoy se encuentra presidida por pinturas de grandes artistas como José de Zurbarán y Lucas Valdés.

Interior

La construcción de la iglesia consta de tres naves que aparecen separadas por dos leinas de arcos apuntados que se apoyan sobre pilares cruciformes de ladrillo y que a su vez soportan la armadura de madera de sus cubiertas: un magnífico artesonado central atirantado y con decoración de lacería, y dos tramos sencillos con pendiente a un agua sobre las naves laterales.

Actualmente sus muros están revestidos con mortero ocultando el ladrillo estructural, que sólo aparece en elementos singulares, como los arcos

Asimismo es de sumo interés la capilla del Sagrario, situada en la cabecera de la nave de la Epístola, y donde puede admirarse uno de aquellos pocos restos pertenecientes a la primitiva iglesia construida en el siglo XIV. Bajo una magnífica cúpula de ladrillo decorada con lacería mudéjar, que incluye una linterna en su clave, puede verse un notable retablo de azulejería policromado que aparece presidido por la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud, una talla del siglo XVII realizada por Felipe de Ribas, y que aparece flanqueada por imágenes de pequeño tamaño que representan a San Sebastián y a San Roque, atribuidas a Pedro Duque Cornejo.

En la nave del evangelio se encuentran:

Retablo de “Nuestra. Señora del Pilar”. De estilo neoclásico se encuentra presidido por imagen titular con el Niño realizados en el siglo XVIII y acompañada por “San José con el Niño” y “San Nicolás de Bari”, a los pies “Santiago rezando”.

Retablo del “Cristo de Burgos”. Se encuentra presidido por imagen titular obra de Juan Bautista Vázquez “el Viejo” realizada en 1574 y acompañada por la “Virgen Madre de Dios de la Palma”, atribuida a Juan de Astorga en el siglo XIX. A su derecha se sitúa imagen de “San Juan Evangelista” y a los pies talla de Niño Jesús fechada en el siglo XVIII.

Retablo de la “Virgen del Rosario”. Presidido por imagen titular acompañada por “San Rafael” y el “Ángel de la Guarda”. A sus pies hay una urna con imagen de la “Inmaculada” y en el ático “San Juan Nepomuceno” y dos ángeles lampadarios del siglo XVIII.

Retablo de “Nuestra Señora de la Paz” obra del pintor Pedro Campaña del siglo XVI. En el centro del banco está representada la “Anunciación de la Virgen” flanqueada por pequeñas tablas con los familiares del donante del retablo.

Retablo de las “Ánimas del Purgatorio”. Presenta un retablo pictórico realizado por Herrera “el Viejo” y completado en el siglo XVIII por Domingo Martínez.

De especial interés son las pinturas que se encuentran en el interior del templo:

“La Virgen con Jesús” de Antón Pérez
“La liberación de San Pedro” de Juan Róelas situada en la Capilla de San Pedro ad Vincula

“La Anunciación” de Pedro de Campaña.

“La Santa Faz” obra de Zurbarán
“La Alegoría Eucarística” de Lucas Valdés

“Cristo atado a la columna” de Luis de Morales.
Pinturas de Francisco Herrera situadas en la Capilla de las Ánimas.