Iglesia de Santa Catalina

La Iglesia parroquial de Santa Catalina tiene su origen igualmente como el resto de iglesias mudéjares a la Reconquista de la ciudad. Su ubicación y configuración delata que en el mismo lugar en el que existió un templo romano de culto pagano , sobre el cual se levantó una iglesia visigoda y posteriormente una mezquita que es el edificio que encontraron en el momento de la llegada de los cristianos en el siglo XIII. Su estilo es de iglesia gótico-mudéjar, aunque con modificaciones a lo largo de los siglos XVII y XVIII.

Se encuentra cercana a las plazas de Ponce de León y de los Terceros, así como al convento de Nuestra Señora de la Paz y de Consolación y cercana a la parroquia de San Pedro y Santiago.
Su configuración podemos destacar la disposición de las naves, central a dos aguas, laterales a una, ábside con construcciones de menor altura así como una cúpula de la capilla sacramental y la torre con sus remates en almenas escalonadas.
La iglesia es de típica planta rectangular con cabecera poligonal, tipología de templo parroquial mudéjar sevillano del siglo XIV como el resto de las iglesias de este estilo de la capital. Sus tres naves están separadas por pilares cuadrangulares en forma de cruz sobre los que apoyan arcos apuntados de ladrillo visto, el cuerpo de esta nave esta cubierta con armadura de par y nudillo, atirantada la central y de colgadizo las laterales. No obstante el presbiterio esta formado por bóveda de crucería con los nervios de ladrillo con la clave y puntos de arranque tallados en piedra.
En las dos zonas de los muros laterales se abren capillas, siendo la más antigua la que alberga las imágenes de la Hermandad de la Exaltación, cuya ubicación es el muro de la nave de la Epístola, justo en la zona de la torre. Su planta es cuadrangular y esta cubierta por una bóveda de paños sobre trompas, de estilo mudéjar.
En la parte inicial de la nave de la Epístola y accediendo por el muro lateral derecho del Presbiterio, esta ubicada una capilla funeraria, de forma cuadrangular con una cúpula  sobre pechinas, una lápida situada a la entrada indica la fecha la fundación de la capilla en 1573.
En  la cabecera de la nave del Evangelio , situada en la zona izquierda , se encuentra la Capilla Sacramental, una construcción del Barroco sevillano, siendo uno de los ejemplos mas importantes de este arte. Su constructor fue Leonardo de Figueroa, hacia 1721 con una planta rectangular y reducidas dimensiones, con el interior adorando profusamente con yeserías y pinturas.

El presbiterio esta cubierto por linterna octogonal al exterior y circular al interior, con una gran riqueza de adornos basados en yeserías policromas que la recubren totalmente, se alza sobre bóveda vaída , donde podemos ver composiciones pictóricas que alternan con aplicaciones de madera dorada que en algunos sitios se funden con el retablo.

Sobre el vano de acceso hay un coro en cuyos lados se encuentran arcos ciegos de herradura apuntados insertados en otros arcos polilobulados; a ambos lados del coro se sitúan dos pequeños habitáculos , siendo uno de ellos una pequeña biblioteca y el de la derecha de escalera. En este muro a los pies se encuentra un gran rosetón por donde penetra la luz al recinto.
El exterior del templo , bastante espectacular , muestra la influencia mudéjar de forma más patente. El exterior presenta tres portadas, la principal situada a los pies de la nave central comunica con la calle Santa Catalina y Juan de Mesa, la del lado del Evangelio a la calle Santa Catalina y Plaza de los Terceros, la fachada de la cabecera a la Plaza Ponce de León y la del lado de la Epístola a la calle Juan de Mesa.
La fachada presenta  la misma disposición que el interior del templo si hablamos de su estructura. En el centro se sitúa la portada principal, que cuyo origen es de la antigua Iglesia parroquial de Santa Lucía. La portada, esta configurada de forma adelantada con respecto al muro de la iglesia, es de piedra , con arquivoltas, con diferente decoración siendo las  exteriores con puntas de diamantes y dientes de sierra, las jambas presentan largos baquetones, y en cada enjuta dos guardapolvos superpuestos que portan sendas esculturas, el conjunto se remata con una pequeña con canes, precedente del alero que tan amplia difusión tuvo posteriormente. Sobre la cornisa se dispone un gran rosetón circunscrito por puntas de diamante que aporta luz al interior de la nave central.
Entre esta portada existe un atrio en cuyo muro lateral izquierdo aparece un arco de herradura apuntado, siendo la entrada a la iglesia con forma de arco de herradura polilobulado .
La fachada del lado del Evangelio es la que ha sufrido mas cambios en su historia. Lo primero que podemos ver en esta nave, es un pequeño ábside curvo de ladrillo visto, decorado con pequeños arcos polilobulados apoyados por pequeñas columnas que no llegan al suelo ya que parten de un listel horizontal. A continuación observamos la disposición de la nave lateral hilo con la central formando casi un tejado corrido y único. En esta zona se abre una portada arquitrabada y carente de decoración cuya funcionalidad es la de salir y entras los pasos procesionales de las hermandades del templo. Seguidamente se disponen los muros perimetrales de la capilla del Sagrario rematados por una linterna de exuberante decoración que contrasta con la sobriedad del resto del edificio. Es de planta octogonal y presenta en cada uno de sus lados un vano de medio punto con sus enjutas decoradas con roleos vegetales, éstos se flanquean por pilastras corintias sobre las que cabalga un arquitrabe con friso liso y cornisa moldurada sobre la que se asienta al hilo de las pilastras un pequeño pedestal corrido sobre el que se sitúa un flamero. Del centro emerge el cupulín con ocho nervios entre los que se distribuye la decoración de azulejos en blanco y azul, rematándose el conjunto por una escultura de la Fe. Las ventanas de los muros exteriores se muestran decoradas con motivos cerámicos alusivos a la Eucaristía. Los elementos estructurales y decorativos se presentan pintados en almagra mientras que las superficies lisas en tonos crema, lo que acentúa el efecto de movilidad propia del barroco.

Respecto a la fachada de la cabecera presenta una superposición de volúmenes extraña, ya que se disponen en escalonamiento en ascenso hacia la nave del Evangelio una serie de nuevas construcciones, dependencias del templo, que rodean el ábside poligonal que sobre sale en altura destacando los canes de la cornisa, su cubrición en tejas y una gran ventana abuhardillada. Además se observa la linterna de la capilla sacramental que emerge de forma triangular en equilibrio con la torre situada en el lado opuesto.
La fachada del lado de la Epístola presenta los paramentos lisos de este muro en el que se abre un solo vano de luz a la nave, una portada, la capilla de la Exaltación y la torre. La portada, realizada en ladrillo, cuenta con una estructura simple, presenta un vano apuntado enmarcado por una especie de alfiz.
Junto a ella se sitúa la capilla de la Exaltación, adosada a la torre también se manifiesta al exterior, sus paramentos están construidos en ladrillo limpio en donde se abren estrechas ventanas, dos a cada lado, enmarcadas por arcos de herradura apuntados con sus alfices y a su vez por una moldura geométrica. La cubierta está formada por una azotea con su pretil en el que se aprecian el volumen de la bóveda.
La torre, está ubicada en el flanco sur de la iglesia, casi a la altura de la cabecera de la nave de la Epístola y anexa a la capilla anterior, está construida con sillares la zona inferior y de ladrillo la superior, es de estilo mudéjar, de planta cuadrangular y consta de dos cuerpos, el superior se remata con antepecho de almenas dentelladas que ocultan un pequeño cupulino, bajo él se alberga el cuerpo de campanas abierto a cada uno de los cuatro lados por un hueco de herradura apuntado inscrito en su correspondiente alfiz, el cuerpo inferior o caña es el de mayor tamaño, está decorado con pequeños ajimeces ornamentales de arcos polilobulados y alfiz, bajo ellos un gran panel con decoración de ataurique dentro del cual se inscribe una pequeña ventana ciega de arco polilobulado en el lado de poniente, y en el flanco sur una pequeña saetera se abre en el centro de un arco de herradura apuntado. El interior es de machón central, utilizándose en la cubierta del hueco bóvedas esquifadas rectangulares, ochavadas y de arista, formada por dos cañones apuntados, elementos estos que evidencian una construcción del siglo XIV. La caja de escaleras hasta una altura de tres metros es cilíndrica, haciéndose después de sección cuadrada.
Los paramentos del edificio se muestran encalados en varios tonos, en las fachadas del ábside y laso del Evangelio se presentan en amarillo albero y los elementos estructurales horizontales y verticales en rojo almagra; los paramentos del lado de la Epístola encalados en blanco al igual que los de la fachada de los pies, mientras que las portadas, capilla de la Exaltación y torre se muestran la primera en piedra, y el resto en ladrillo.

En el siglo XVI el edificio tuvo una serie de modificaciones y añadidos, como la capilla funeraria .
En el siglo XVII se construyó el Retablo Mayor y la capilla del Rosario, sin embargo la mas importante de las modificaciones es la Capilla Real, obra del arquitecto Leonardo de Figueroa, siendo la misma una de las joyas más importantes de la arquitectura barroca sevillana.

En el interior, la iglesia como otras góticas de Sevilla está dividida en tres naves y techo de carpintería, estilo mudéjar también restaurado y de gran riqueza ornamental En el fondo destaca el Retablo Mayor de 1624-1629 de Diego López Bueno (presidido por una talla de Santa Catalina realizada en el siglo XVIII, advocación de la Iglesia), el resto de esculturas del retablo principal, son San Pedro, San Pablo, San Juan Evangelista y San Sebastián. Ubicamos también el Santísimo Cristo de la Exaltación de Pedro Roldán de 1687, la Capilla Sacramental en estilo barroco de Leonardo de Figueroa de 1721, y finalmente el Retablo barroco con un cuadro del Cristo del Perdón, de Pedro de Campaña de 1560.

Relacionado con la Semana Santa de Sevilla indicamos que es la sede de la Hermandad Sacramental de la Exaltación cuyas imágenes titulares son el Santísimo Cristo de la Exaltación de Pedro Roldán de 1687 , Los Ladrones atribuidos a su hija La Roldana ( siglo XVII) y la virgen de Palio de Nuestra Señora de la Lagrimas obra anónima del siglo XVIII, que posesionan durante la Semana Santa el Jueves Santo, y de la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen y Nuestra Señora del Rosario, así como de la de Santa Lucía.

Los trabajos de restauración han descubierto una historia aun más antigua para el templo ubicado en la calle Alhóndiga, restos de la época romana, un cementerio visigodo, una especie de oratorio de época islámica, la primera iglesia mudéjar de 1248 y cómo se reconstruyó tras el terremoto de 1390.