El Paleocristianismo en Andalucia

El Paleocristianismo en Andalucía.

. Aunque la región fue lugar de paso de varias religiones paganas de época púnica o romana, o religiones monoteístas como el Islam o el Judaísmo, finalmente, el Cristianismo se convirtió en la religión mayoritaria para toda la península ibérica. Sin embargo, no lo tuvo fácil a lo largo de su historia.

No concebimos nuestra región sin las manifestaciones asociadas a la religión como las romerías, peregrinaciones y las manifestaciones diferentes de la Semana Santa o las procesiones patronales que llenan nuestra región a lo largo del año. Igualmente no debemos olvidar las representaciones artísticas en Catedrales, Iglesias, capillas o ermitas y demás manifestaciones artísticas dentro del campo de la escultura, pintura, artes plásticas y por qué no el cine y en este siglo XXI, representaciones multimedia.

Tenemos muy marcado las procesiones de Semana Santa con esas imágenes de Cristo, vírgenes y santos según la devoción y diferente periodo histórico, que muestran los diferentes momentos de la vida de Jesús, desde su nacimiento, enseñanzas, pasión y muerte.

Pero toda esta mezcla de costumbres, influenciadas por las diferentes culturas que han pasado por aquí, tienen su origen , pero ¿ Cual es realmente el origen del Cristianismo en nuestra región? A ciencia cierta no se sabe, pero vamos a empezar por el origen legendario.

Tres son las leyendas que circulan de manera tradicional sobre el origen del Cristianismo en la Península Ibérica y por lo tanto en Andalucía. La primera, naturalmente menciona el hecho de que el primer evangelizador fue el Apóstol Santiago el Mayor, cuya tumba fue encontrada en el siglo IX, en un bosque en el mismo lugar que se erige la ciudad de su mismo nombre.

La segunda leyenda menciona el hecho que el primer evangelizador de Hispania, fue en el siglo I , un antiguo zelote judío convertido por una revelación al Cristianismo, nos referimos naturalmente a San Pablo, cuya influencia en la conversión de no judíos y el proselitismo que profesaba , dio lugar a esta leyenda.

La ultima leyenda, menciona la de los siete varones bautizados por San Pedro que comenzarían su etapa evangelizadora en el siglo I, extendiéndola al resto del territorio.

Naturalmente no se tiene constancia ni arqueológica ni documental de que Santiago o San Pablo pisaran nuestro territorio o que de hecho existieran esos siete varones de la Iglesia, el origen más probable y por lo que se extendían otras religiones era la llegada desde África a través de las tropas legionarias transmitiéndola desde los estratos más pobres hasta los más elevados de la sociedad Romana.

El cristianismo de entonces no es como hoy lo conocemos, en sus costumbres o en sus símbolos. Comenzaban con reuniones pequeñas y sus templos de culto eran las casas o en épocas de persecución las catacumbas. Pero ¿fue realmente perseguida? ¿Eran las autoridades romanas tan intolerantes como se habla?

Debemos matizar y detallar, ya que en su origen, como el resto de religiones en el imperio Romano, fue asimilada como una más en el panteón romano, sin embargo junto el Judaísmo, no tuvieron la misma imagen que el resto de dieses de origen egipcio, Griego, Sirio o persa por indicar el ejemplos. La diferencia radicaba en el hecho de que Roma permitía cualquier culto a la deidad que fuera pero por ley obligaba a un sacrificio. Los judíos practicaban sacrificios de corderos y otros animales como su costumbre ancestral pero los cristianos se negaban en rotundo ya que afirmaban que su profeta, encarnación de la divinidad ya había sido sacrificado en la cruz. En estos casos las autoridades romanas, se inclinaban a pensar en posibles agitadores políticos y ajusticiaron sin piedad como en el caso de las santas Justa y Rufina, encarceladas hasta la muerte por no ofrecer un sacrificio a la diosa Salambo. Estas santas inauguran el fenómeno de los mártires, los muertos por sus creencias, como otros que fueron sacrificados en Circos o anfiteatros romanos.

No obstante, la religión se fue extendiendo, y hoy día conocemos como eran las costumbres. De hecho, no se usaba el signo de la cruz, sino el Crismón, un símbolo formado por las letras griegas iniciales de la palabra Cristo, con el símbolo del pez.

Estos símbolos aparecen en su arte , influencia romana y griega y especialmente nos ha llegado a nuestros días a través de sus sarcófagos. Cuando un cristiano de clase pudiente fallecía, este gastaba dinero en un sarcófago de mármol ricamente decorado con esos símbolos para ser enterrados. Los cristianos habían abandonado la costumbre romana de la incineración y enterraban a sus difuntos en estos sarcófagos debido a la creencia de la resurrección de los muertos en el fin de los días.

Estos sarcófagos podemos verlos en los Museos arqueológicos de Cádiz, Sevilla, Martos (Jaén) y Córdoba.

Otro de los ejemplos que nos llega de su arte son las diferentes representaciones de la alegoría del Buen Pastor, una imagen de la que hoy por desgracia nos llega una sola imagen ubicada en la Casa de Pilatos (Sevilla) y cuyo origen es del siglo IV.

Desgraciadamente, pocos son los edificios de esta época que llegaron a nuestro tiempo, uno de los pocos ejemplos es el patio de Banderas, en el Alcázar de Sevilla, el cual representa uno de los pocos ejemplos de iglesias paleocristiana o visigodas de Andalucía. Este espacio hoy día esta visitable solamente de manera concertada ya que desde 1976, año de su descubrimiento, aun se realizan estudios sobre su origen y enigmas.

Sin embargo, uno de los últimos descubrimientos de más prestigio sobre arte paleocristiano, fue en 2014, en el yacimiento arqueológico de Cástulo ( Jaén) , donde se ha encontrado una patena de vidrio del siglo IV , con imagen de un Jesucristo Imberbe, con San Pedro y San Pablo , mostrando las escrituras y las enseñanzas al resto de la humanidad. Su importancia radica en ser de las primeras representaciones de Jesucristo sin barba ( esta imagen del Jesucristo Barbudo llego a Europa a través de Las representaciones bizantinas de Pantocrátor que posiblemente se inspiraron en la Sabana Santa de Turín que hasta la época de los cruzados , era custodiada en Constantinopla). Esta patena, joya del paleocristianismo , se expone en el Museo arqueológico de Linares.

Pasada la época romana, con la llegada de los pueblos barbaros, estos fueron convertidos al cristianismo aunque en la versión arriana, y otras sectas mas como los priscilianos, de las cuales si nos han llegado restos de edificios de sus diferentes momentos.

En Sevilla, hoy día se erige la Iglesia de San Vicente Mártir, una joya mudéjar, sobre cimientos de una iglesia paleocristiana , cuya leyenda cuenta que el rey germano Alarico , fue víctima de su arrogancia y murió de forma trágica.

Otros restos de similar época , son la Basílica Paleocristiana de San Pedro de Alcántara ( Málaga)del siglo IV y reconstruida en época visigoda siguiendo influencia de iglesia africana.

Otra basílica paleocristiana es la ubicada en la localidad sevillana de Gerona, y sin olvidar la pila Bautismal y el Ara del Obispo de Cabra ( Córdoba) del siglo VII, ubicada en la iglesia de San Juan Bautista.

Siguiendo el camino por Andalucía, con los restos arqueológicos del cristianismo mas antiguo , nos dirigimos a Alcalá de los Gazules ( Cádiz) donde existe otra basílica Visigoda.

Debemos recordar que todo aquel que visite la ciudad de Córdoba, y acceda a la Mezquita – Catedral, además de contemplar esa mezcla de arte omeya con el gótico en una sincronización sin precedentes, no debemos olvidar que en origen fue una iglesia visigoda cuyo nombre también era curiosamente iglesia de San Vicente ,de la cual nos han llegado restos como un pedestal bautismal del siglo VII con inscripciones, ubicada en la sala de Abderramán.

Para terminar este podcast, mencionaremos el descubrimiento hecho en 2018 ,en el santuario de Nuestra Señora de Regla en Chipiona (Cádiz), de una iglesia Visigoda del siglo VII y sobre ella un Ribat Almorávide. Es posible que este lugar fuera también zona de enterramiento de mártires y que sobrevivió hasta la llegada de los pueblos fundamentalistas islámicos del norte de África. Un lugar, que cuando sea debidamente acondicionado, podrá ser visitado como un lugar más.

Cerrando nuestra locución y despidiéndonos, no debemos olvidar, mientras disfrutamos de las imágenes ya sea en sus templos, peregrinaciones o procesiones, estas tradiciones tuvieron su origen varios siglos atrás en unos espacios de los que hoy apenas nos quedan restos pero que nos sirven para descubrir la raíz de la tradición cristiana andaluza que en un momento del siglo I, nos llego de la lejana Palestina.