La Alameda de Hércules y el Convento de Santa Clara

Ubicado no muy lejos de la tenebrosa calle San Luis , encontramos un bulevar que fue inicialmente una laguna , brazo histórico del rio Guadalquivir , que con el paso de los siglos , llego a convertirse en una laguna deposito de basuras y fuente de enfermedades para los sevillanos. Este lugar fue transformado en el siglo XVI desecando la laguna y convirtiéndola en una enorme plaza rectangular , y en cuyos extremos podemos encontrar dos columnas romanas procedentes del antiguo templo de la calle Mármoles , y coronadas por las figuras de Hércules. Naturalmente nos referimos a la Alameda de hércules, lugar del centro de Sevilla , con gran historia y con leyenda.

Al inicio de esta construcción , muy modificada con el paso de los siglos , encontramos un palacio del siglo XIX , de tipo francés, propio de aquellos que recibieron la influencia del ejercito napoleónico o de los aristócratas galos que encontraban en Sevilla un clima mas benigno. Este pequeño palacio, hoy totalmente reformado fue habitado hasta la Guerra Civil , momento en que es abandonado y donde según indican , desde entonces empiezan a ocurrir fenómenos extraños. Es la llamada casa de Las Sirenas.

Durante años , fue lugar de indigentes pero hoy día ha sido convertido en un edificio del ayuntamiento para realización de actividades lúdicas y de aprendizaje. Son muchos los testimonios , sobre este edificio , en el que se menciona nuevamente la presencia de un niño espectral , y cuya leyenda lo relaciona con un hijo del aristócrata que allí vivió. Según los investigadores , voces se escuchan así como apariciones de este espectral niño . Pero hablemos un poco de la historia. Al parecer , este niño nacido con tendencias homosexuales y su familia por desprecio y vergüenza , decidieron acabar con el haciendo que pareciera una accidente y según indica todo , podría estar enterrado en algún lugar oculto del edificio. Desde entonces , este alma en pena recorre los pasillos buscando la paz eterna.

No muy lejos de la Casa de las Sirenas , concretamente en la calle de atrás , encontramos el Convento de Santa Clara. Este edificio , fue una de las fundaciones , justo después de la conquista de Sevilla por las tropas cristianas en la época del infante Don Fadrique, aunque realmente el edificio y la congregación , no adquiere importancia hasta el siglo XVI, cuando este edificio de origen mudéjar , se convierte en refugio de las monjas, incluso cuando ya no viven físicamente entre sus paredes.

Desde sus inicios , se menciona como no, la presencia de una monja paseando por el claustro, una monja que aunque normalmente inspira bondad, esta inspira terror. Algunos visitantes de este lugar , incluso de este siglo, han conversado con ella , y han mencionado que la piel se les ha erizado al comprobar que esta persona o lo que fuera no era de este mundo.

Teniendo de testigo , las imágenes del celebre Martínez Montañés, se suceden llantos y lamentos desgarradores , en un lugar preparado para la paz y el sosiego.

Esta zona es de gran actividad espectral , de hecho la cercana calle Hombre de Piedra, mantiene los restos de una estatua que según la leyenda , era de un borracho que en una procesión de cristo en la ultima etapa de la Edad Media , fue fulminado por un rayo , al faltar el respeto a esta procesión.

Al final de esta calle Hombre de Piedra ,encontramos también , un antiguo palacio , que fue colegio y ahora hotel , del cual el que escribe estas líneas , es testigo de un lugar que en el futuro , promete ser una caja de sorpresas en el plano espectral.