Monasterio de San Clemente

El Monasterio de San Clemente fue fundado en 1248 en conmemoración al día de la conquista de Sevilla por Fernando III el Santo perteneciente a la orden del Císter. Aunque realmente no hay constancia de vida religiosa en el mismo hasta de 1284. El convento pasa bajo protección de su hijo el rey Alfonso X el Sabio a petición del obispo Don Remondo y desde entonces tiene una especial relación con la realeza.

La Iglesia es de tipo mudéjar con artesonado similar y una única nave y de cerámica pintada. El Retablo mayor es obra de Felipe de Ribas. Hay pinturas de Valdés Leal ejecutando dibujos de su padre Lucas Valdés y que decora el presbiterio Hay decoraciones de santas que decoran el resto de la iglesia por medio del pintor rococó Francisco Ximénez.

Se dice que el monasterio pudo haber sido sede de dos pinturas de Murillo, La aparición de la Virgen a San Bernardo y La imposición de la casulla a San Ildefonso (h. 1650-1655) las cuales han sido reproducidas .

Las obras ofrecidas son:

La lactación de San Bernardo (reproducción del original).

Esta pintura esta relacionada con La imposición de la casulla a San Ildefonso y. Ambas obras serian vendidas a la reina Isabel de Farnesio.

Se narra el milagro de la aparición de la virgen ofreciéndole lactancia debido a su advocación y devoción mariana.

Murillo mostro en la pintura un juego de luces y sombras entre el cielo y la tierra; mostrando una profunda espiritualidad. Tras el santo, se muestran libros referentes a sus escritos marianos, y un búcaro con azucenas, símbolo de la castidad.

La Imposición de la casulla a San Ildefonso (reproducción del original).

San Ildefonso, Arzobispo de Toledo, recibió de la virgen una casulla para que se vistiese con ella en las festividades marianas. La pintura es compleja ya que muestra una relación de muchos personajes.

San Ildefonso tuvo doble relación con Sevilla, primero como monje de un monasterio de la misma orden y por otro como alumno del doctor de la iglesia San Isidoro.