Necrópolis de Villaricos

El origen del enclave, que fue fundado con el nombre de Baria fue por los fenicios en torno al siglo VII a C. , este yacimiento de origen fenicio de Villaricos puede ser considerado como un tesoro arqueológico para los investigadores y especialmente para el turista amante del pasado más remoto y el origen de nuestra tierra. El asentamiento contiene una amplia secuencia cronológica por lo que existen varias Baria, siendo posiblemente la inicial la que se encuentra en  la Edad del Cobre. Se cree que la antigua Baria fenicia fue fundada por navegantes tirios a finales del siglo VIII a.C. El asentamiento fue habitado hasta la Edad Media y no adquiere la importancia histórica hasta que se produce su descubrimiento. Villaricos está ubicado  en el margen izquierdo de la desembocadura del almeriense río Almanzora y las primeras excavaciones fueron realizadas a principios del siglo XX por el descubridor Luis Siret.

Aunque estuvo abandonado durante año y permaneció en el olvido, sucesivos trabajos de recuperación y acondicionamiento, han permitido que hoy Villaricos esté abierto al público y es visitable. Aunque le damos la importancia a su pasado fenicio es de gran importancia también conocer el pequeño enclave visigodo que alberga, las factorías de salazones de pescado y un área de necrópolis que se circunscribe al periodo púnico o cartaginés. Las visitas al yacimiento arqueológico son guiadas y previamente concertadas.

El asentamiento se divide en varias partes.

La parte más antigua pertenecen a la fundación fenicia y púnica ubicada en el sector noreste, ya que su asentamiento se halla en parte bajo el núcleo urbano actual de Villaricos.

La segunda zona corresponde a la ciudad romana que se extiende sin embargo desde el borde suroccidental de las edificaciones precedentes en dirección al río Almanzora, y constituyen un núcleo fundamental para explicar el proceso de romanización en la Bética y por lo tanto en Andalucía.

Como en otros asentamientos similares, posee  una factoría de salazones de pescado, que mantuvo su actividad alrededor de tres siglos desde finales del siglo I hasta el siglo IV, siendo su máximo apogeo en tiempos de los romanos.

Sin embargo, la parte más importante corresponde a la necrópolis situada al norte de los asentamientos fenicios y púnicos con una gran extensión en el tiempo, con tumbas más antiguas se remontan al siglo VII a.C. Podemos comprobar que se tratan de construcciones monumentales, hipogeos (tumbas excavadas en la roca) que incluye alrededor de unas dos mil sepulturas y alrededor de cincuenta hipogeos. Se han registrado tumbas con ajuares muy ricos en cerámicas griegas áticas y metales preciosos, datados entre los siglos V y III a. C.

La situación estratégica de Villaricos con salida al Mar Mediterráneo contaba tanto con amplios recursos pesqueros (almadrabas para capturar el atún en sus migraciones anuales), de comunicación (el propio lecho del río Almanzora) como mineros (plata, plomo e hierro en la Sierra Almagrera) con una tecnología muy avanzada para la época de la que hablamos.

Originalmente formaba parte del sistema colonial fenicio, aunque posteriormente formo parte de la órbita de Cartago. De hecho tomó por el bando cartaginés, en el transcurso de la Segunda Guerra Púnica fue sitiada y parcialmente destruida por Publio Cornelio Escipión. Una vez incorporada al mundo romano y, en concreto, a partir del siglo I a.C., la población se traslado junto al río Almanzora y la zona industrial a la zona costera.

Un lugar recomendable para conocer la historia y origen fenicio del la zona almeriense.