Parroquia de San Juan y Todos Los Santos

El rey Fernando III conquistó la ciudad de Córdoba en junio de 1236 después de un importante asedio y su sorpresa y estupefacción fueron grandes al no encontrar ni una sola iglesia católica de época visigoda. Aquellas iglesias habían existido pero en su lugar fueron edificadas las mezquita como en el caso de la mezquita catedral .Por lo tanto , gracias a su autoridad y patrocinio fueron restableciendo y edificando una serie de iglesias y algún otros convento.

Es otras de las iglesias llamadas fernandinas . Este templo es conocido como templo de la Trinidad ya que los frailes trinitarios, en el siglo XIX , se trasladaron a este templo y es su sede conventual. Sin embargo del convento de la Trinidad, de su edificio original no se conserva nada. El templo actual de arquitectura barroca es del año 1710. La planta tiene forma de cruz latina, de una sola nave, con un crucero de dimensiones reducidas, muros bastante altos cubiertos por bóveda de cañón y lunetos con ventanas. Encima del crucero se alza la cúpula descansando sobre pechinas y un coro a los pies, también cubierto de bóveda de cañón en cuyos laterales se abren lunetos decorados con pinturas murales de temas vegetales y heráldicos. La iglesia además posee una sacristía rectangular con bóveda de crucería con un lugar decorado con pinturas de Antonio Palomino muy valiosas. La fachada principal resalta por ser una portada barroca de piedra, con dos cuerpos más el remate de la peineta. De los cuales, el primero está la puerta de acceso al templo con un arco de medio punto con cuatro columnas y separado del cuerpo superior por un friso de metopas y triglifos. El segundo cuerpo está formado por dos columnas salomónicas siendo ésta la primera vez que se vieron en Córdoba.

En el centro hay una hornacina que guarda un grupo escultórico que representa a un ángel protegiendo a dos cautivos. En la peineta está labrada la cruz patada primitiva de esta orden en colores azul y rojo. A lo largo de la fachada pueden verse los frontones partidos, redondos y triangulares, una de las características de la arquitectura barroca de estos años. Retablos y altares El retablo mayor es obra barroca realizada en 1724 por el artista Juan Fernández del Río y está presidida por la Virgen del Coro del escultor Alonso Gómez de Sandoval y por encima se encuentra una imagen de la Asunción. Otras imágenes creadas por este mismo autor son los santos patriarcas Juan de Mata fundador y Félix de Valois reformador de la orden de trinitarios, más santa Inés y Santa Catalina. Entre las esculturas se desarrolla una gran ornamentación barroca y exuberante y como complemento arquitectónico pueden verse las columnas salomónicas, incondicionales en el barroco de la época.

A cada lado de la nave hay otros cinco retablos. En el lado del Evangelio se encuentran el del Santísimo Cristo de la Salud, obra anónima del siglo XVI, que es una talla de tamaño natural que procesiona el lunes santo. Perteneció a la Cofradía de la Coronación que tuvo su sede en la desaparecida iglesia de los Trinitarios. Se encuentran también las tallas del Ecce Homo y Virgen de los Dolores, ambas del escultor José de Mora.