Turismo ornitológico en la ciudad

Desde marzo de 2020 estamos sufriendo los estragos de la pandemia del Covid19 que golpea el turismo y que lo ha dejado en números mínimos y que aun estamos padeciendo. En el momento del inicio de la recuperación de los viajes, hemos descubierto por miedo al contagio el amor y la búsqueda de los espacios naturales.Unos espacios que durante los meses de encierro ha tenido un tiempo de recuperación y tiempo en el que las especies animales han deambulado por nuestras calles sin oposición humana.

Con este post, inauguramos una sección de turismo ornitológico, donde hablaremos de curiosidades, consejos y anécdotas relacionadas con los pájaros y los diferentes espacios donde habitan. Nuestra región andaluza, rica en espacios protegidos y de gran riqueza ornitológica por su ubicación geográfica y su variedad natural es espacio para ello.S in embargo hemos descubierto también durante la pandemia que no hace falta ir a rincones naturales aislados como o de difícil acceso para disfrutar de las aves como Doñana o Cabo de Gata.

En el tiempo del encierro en primavera de 2020, tuvimos la ocasión de ver  especies en la ciudad usando prismáticos o telescopios. Para no  aburrirnos, desde nuestra ventana o terraza tratábamos de identificar los cantos de aves, la especie y el comportamiento en esta situación anómala e inédita. Cuando se termino el confinamiento total pudimos comprobar cómo el número de especies de aves había aumentado considerablemente gracias a la tregua que le habíamos dado a la naturaleza. Un año después pudimos comprobar el número de especies urbanas como ánades reales, gaviotas, fochas, gorriones,etc que habían aumentado su número.

Oportunidad

Esto nos permite pensar que existe la posibilidad de descubrir nuestras aves también en el espacio urbano. Las ciudades como Sevilla, Córdoba, Granada, Cádiz y el resto, se han convertido en espacios habitados por aves ya sea por la extensión de sus zonas verdes o simplemente porque estas se han adaptado a las construcciones humanas.

Un turista de lo monumental, si es amante de la ornitología también puede buscar especies de aves en la ciudad, e identificarlas. Un ejemplo curioso es como una especie como el cernícalo primilla, ha conseguido adaptarse y vivir en un edificio histórico y centenario como la Giralda en Sevilla. También actúa como controlar a las palomas o grajillas que también viven allí como vecinos.

Mirlos, petirrojos, garcetas, martinetes,  Martín pescadores son cada vez especies más comunes en nuestros parques cerca de las zonas monumentales ya que aprovechan estos espacios creados por el ser humano para vivir o punto de parada. Un ejemplo, es el calamón, especie poco común en Europa que se ha asentado en los parques urbanos con cañaverales de Andalucía . Esto podría ser la delicia de los ornitólogos europeos y que debido a la actual sequia y la falta de agua en sus espacios naturales, encuentran sustento en los espacios recuperados por el ser humano.

Es común ver en época de migración, ya sea otoño o primavera bandadas de cigüeñas, milanos negros o incluso buitre en nuestros espacios urbanos por lo que nuestras ciudades también de forma involuntaria se han convertido en aliadas de nuestras aves.

Como curiosidad os comentare que debido a la sequia, si colocáis en vuestra ventana un recipiente con agua, muchas especies de aves de las que menos os esperéis vendrán a beber y aprovechar esta oportunidad. Por lo tanto, sin tener que ir al campo o montaña, si venís a nuestra región o vivís en ella, siendo amantes de la naturaleza y aves, tomad vuestros primaticos, apuntad al cielo o edificios y os llevareis una grata sorpresa.